6 de Diciembre de 2008 — 10:16
Recorriendo las calles de nuestra ciudad, no deja de llamar la atención, la gran cantidad de locales comerciales desocupados y con, no solo uno, sino varios carteles de ALQUILA.
Es que en medio de un contexto de incertidumbre, como el actual, y en un año que ha venido golpeando al sector desde la crisis del campo, los planes financieros de los comerciantes no encuentran punto común, con los de los propietarios/locadores. La razón es simple, los segundos adquirieron esos inmuebles para lograr rentas que les retribuyan una interesante rentabilidad y justifiquen su inversión, y los primeros ven que, con el nivel de demanda actual y los márgenes de ganancia cada ves más menores, se les hace una utopía cubrir tan solo sus costos fijos. La ecuación no cierra…
Nuestro querido barrio General Paz, no es la excepción. Acompañando el boom edilicio y el crecimiento demográfico sufrido en los ultimo años los comerciantes vieron con buenos ojos a este sector, instalaron sus locales pero al poco tiempo llegaron los problemas, por suerte alguno consolidaron su nombre, sus productos y sobre todo familiarizaron con un cliente que prioriza el buen trato y la calidad, pero muchos no tuvieron escapatoria y bajaron la persiana.
Este efecto se corresponde también en los tradicionales comercios de barrios, imposibilitados de continuar ajustando los precios, con largas listas de fiados, que no les ha quedado otra opción que cerrar sus puertas…. es por eso que, no se sorprenda si lo ve a “Don Manolo” con cara triste y al otro día un cartel de ALQUILA al hacer las compras del día…
Mario Agustìn Bernis
mbernis@isalva.com
weblog.isalva.com
20 de Agosto de 2008 — 12:23
Durante los últimos meses, a partir del parate generado por el conflicto Campo-Gobierno, que centró la atenciòn de los inversionistas sojeros en la fuerte discusiòn con el gobierno nacional, se evidenció una caída en la demanda de unidades nuevas para inversiòn. A diferencia de este efecto, la demanda residencial de propiedades usadas se sostuvo.

Las casas en nuestra zona de influencia, Juniors, General Paz y Pueyrredòn, durante todo el proceso fueron muy solicitadas por aquellos clientes a los cuales sus necesidades de adquirir una propiedad no se vieron afectadas por la coyuntura politica, muchos de ellos tratando de cerrar el bendito crédito pre-acordado a tasas muy favorables, hoy inexistentes.
Por otra parte, nuestros barrios en pleno crecimiento vieron florecer un fenómeno obligatorio y que siempre llega, luego del desarrollo edilicio en altura, el comercio.
Desde casas de ropa hasta nuevos restaurantes, todos de categoría, imprimen en la imagen diaria una combinaciòn de sofisticaciòn y tranquilidad barrial.
Acérquese y conozca nuestras propiedades en estos barrios!!!!!!!
Mario Agustín Bernis
Gerente de Salvatierra Asesores Inmobiliarios
mbernis@isalva.com - isalva.com
4 de Junio de 2008 — 12:27
Vendo, Vendo, Vendo Proyecto Armadito; una frase que es impensable escuchar de los mismos vendedores ambulantes o los choripaneros antes de ingresar a los estadios de fútbol. Bueno pero sabemos que en nuestro país, con sus rumbos y ciclos todo puede pasar, todo vale, es por ello que esta frase se está coreando y cantando, lo notorio radica en quien lo esta haciendo.
Muchos desarrollistas, junto con sus inversores han comenzado a detener proyectos que ya se encontraban armados, es decir, figura legal armada, planos listos y terrenos adquiridos (en muchos casos ya limpios). La razón, todos la conocemos, el conflicto del campo con el gobierno genera una onda expansiva negativa en todos los rubros de nuestra economía. Es por ellos que estos actores, que se ven en la obligación de detener sus proyectos e intentar recuperar algo de lo que se invirtió en la fase inicial, salen al mercado a ofrecerlos, tanto a constructoras como desarrollistas con más espalda para afrontar la situación actual. Atentos entones si en el transporte público encontramos a algún señor de traje coreando: Vendo, Vendo, Vendo Proyecto Armadito!!!!